La casa de los bartenders

El 11 de octubre se celebra en Chile el Día Nacional del Bartender. Nosotros llegamos un poco tarde a la fecha, pero no queríamos dejarla pasar, así que el lunes 19 decidimos hacer algo que siempre nos ha gustado hacer en La Providencia: prestar la barra.

Invitamos a cuatro bartenders que trabajan como embajadores de marcas y que, por una noche, tuvieron La Provi para hacer lo que mejor saben hacer. Vinieron representantes de Campari, The Macallan, Hendrick’s y Jack Daniel’s, cada uno con sus propias creaciones, sus botellas y su manera de entender un cóctel.

Y cuando hay guest, La Providencia cambia un poco. Corremos algunas mesas, aparecen cócteles que normalmente no están en nuestra carta, se mezclan equipos, botellas, técnicas e ideas, y la barra se llena de colegas. La noche se desordena un poco.

Como corresponde.

La comunidad detrás
de la barra.

Siempre hemos pensado que la labor de un bar no termina en atender bien a quienes cruzan la puerta. Un bar también es parte de un barrio, de una ciudad y de una comunidad de personas que trabajan alrededor de la hospitalidad.

Bartenders, cocineros, garzones, productores, marcas, proveedores y muchas otras personas hacen posible que cada noche ocurra. Para nosotros, abrir el espacio también significa generar instancias para esa comunidad.

Durante años La Providencia ha hecho guests, encuentros, Clínicas del Cóctel y distintas instancias donde gente de la industria puede reunirse, compartir lo que sabe y encontrarse fuera de la rutina del trabajo diario. Volver a vivir una noche así nos recordó cuánto nos gusta hacerlo.

Había colegas que no se veían hace tiempo, gente probando los cócteles de otros bartenders, conversaciones alrededor de la barra y ese lenguaje medio propio que aparece cuando se junta gente del mismo oficio.

Nico Fernández, nuestro jefe de barra, esta vez lo vivió desde un lugar poco habitual para él: del otro lado.

“Fue la primera vez que me tocó vivir un guest de La Providencia desde el otro lado de la barra. Me reencontré con antiguos compañeros y gente de la industria que no veía hace tiempo. Al final, no se trata solo de una fiesta: también compartimos conocimiento, aprendemos y volvemos a encontrarnos.”

Sofía Araya preparando un cóctel con Campari durante un guest en Bar La Providencia

El valor de encontrarse

Algo que apareció una y otra vez después de la noche fue esa sensación de volver a encontrarse. No solamente con personas, sino también con una parte del oficio que a veces queda escondida detrás de las obligaciones del día a día.

Sofía Araya, de Campari, nos lo contó así:

“Hay algo muy reconfortante en volver a estar detrás de una barra llena, rodeada de colegas. Puedes hablar de cócteles, gastronomía y oficio con gente que entiende ese lenguaje, y al mismo tiempo aprender simplemente mirando cómo trabaja el otro.”

Para quienes trabajan en esta industria hay algo especial en eso. Uno puede tener trabajos distintos, representar marcas distintas o venir de barras completamente diferentes, pero alrededor de una barra aparecen referencias, códigos y experiencias compartidas. Y siempre hay algo que aprender del que está al lado.

Flair y los colegas extranjeros

Esa noche también participaron bartenders vinculados al flair bartending, otra disciplina del oficio que tiene su propia comunidad y lenguaje.

Vale Yévenes —Valeflair—, bartender de La Providencia y exponente de flair, destacó especialmente lo que pasó con quienes venían de afuera:

“Ellos venían de afuera y terminaron sintiéndose como en casa. Para mí, siendo bartender de La Providencia, fue muy lindo ver que la barra podía acoger también al flair y a colegas con historias tan distintas.”

Hubo gente de distintos países, trayectorias y especialidades compartiendo el mismo espacio. Y esa sensación de pertenencia apareció también en quienes estaban detrás de los cócteles del guest.

Matias Larenas, de Hendrick’s, lo resumió así:

“Me sentí en casa, y eso es algo que en La Providencia se preocupan mucho de generar. Como embajador uno no está siempre detrás de una barra, así que volver a encontrarse con colegas, ponerse al día y sentirse parte de esa familia fue muy especial.”

Para nosotros, eso probablemente fue una de las cosas más bonitas de la noche: que alguien llegue a trabajar detrás de una barra que no es la suya y, después de unas horas, deje de sentirla ajena.

Cuatro bartenders invitados


Durante la noche cada bartender presentó sus propias creaciones. Hubo cócteles nuevos, recetas hechas especialmente para el guest y una barra donde cuatro marcas que normalmente cuentan sus historias por separado convivieron durante unas horas.

Pero la gracia no estaba solamente en probar cócteles diferentes. También estaba en ver cómo cada uno ocupaba la barra a su manera, cómo preparaba, cómo hablaba con la gente y cómo trabajaba junto al compañero de al lado.

Erwin Seifert, de The Macallan, destacó justamente eso:

“Se armó un ambiente muy bonito y nos recibieron con los brazos abiertos. Poder compartir barra con compañeros que quiero mucho hizo que la noche fuera todavía mejor, y además fue muy lindo ver cómo la gente recibió los cócteles.”

Un guest cambia quién está detrás de la barra, pero también cambia lo que ocurre alrededor de ella. Se cruzan personas que normalmente no trabajan juntas, se prueban ideas, se conversa y durante un rato desaparecen un poco las fronteras entre marcas, bares y equipos.

Lo que dejó la noche

Al final de la noche nos quedó una sensación bastante simple: nos hizo bien volver a abrir La Providencia de esta manera.

Nos hizo bien ver a tanta gente de la industria reunida, celebrando, conversando, aprendiendo y pasándolo bien. Queremos que La Providencia siga siendo un lugar para quienes vienen a tomar algo, para nuestros vecinos y para quienes han hecho del bar parte de sus noches, pero también un punto de encuentro para quienes trabajan en esto.

Y nada de eso ocurre solo porque cuatro bartenders se pongan detrás de la barra. Hay un equipo entero haciéndolo posible: Paula, barra, servicio, cocina y todos quienes trabajan antes, durante y después para que una noche así funcione. También están las marcas que confían en estas ideas y nos permiten reunir personas, productos y propuestas distintas en un mismo lugar.

Gracias a todos ellos por hacerlo posible.

Queremos seguir generando instancias donde puedan cruzarse bartenders con distintas experiencias, embajadores, gente del flair, productores, amigos y colegas de distintas partes. A veces para enseñar, otras para aprender y muchas simplemente para volver a encontrarnos.

Esta vez les prestamos la barra.

Revisa la galería completa.

Fotografías: Carlos Molina (@grimpet)

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